sábado, 14 de febrero de 2026

Atentamente


 De mi consideración:

Me dirijo a usted por medio de la presente, a fin de informarle, que, a partir del día de la fecha, me dedicaré a solucionar problemas ajenos e inventados.

No importa si cumplen con la primera, la segunda o ambas prerrogativas.

Privilegiamos los inventados sobre los propios y los ajenos sobre los verdaderos. 

Usted traiga su problema ajeno e inventado, y entre ambos lo solucionaremos.

Lo importante de todo esto es, principalmente, solucionarlo. Una vez que lo hayamos solucionado, podrá usted remitir la solución a la nube, donde será enviada al portador.

Luego de haber hecho lo antedicho, será directamente enviado al interesado, que no es otra persona más que usted.

Desde ya, le agradezco haber colaborado con mi emprendimiento.

Atentamente, quien suscríbete...

 


 


viernes, 13 de febrero de 2026

Volvió

Se miró al espejo y decidió que ese sería el día. Se fue. Dijo que algún día volvería, pero nunca volvió. O mejor dicho, volvió en otra forma. Volvió en las alas del viento. Volvió en la mariposa alegre y moribunda ese domingo, a saludar a su hermanito. Volvió hecho calandria. Volvió en esa planta que aleatoriamente creció en su maceta, un trebolito dorado como su pelo, azaroso como el destino. Volvió en la lluvia cada febrero, volvió en el aire de la lluvia cada febrero, volvió en la primavera cada fin de Septiembre. 
Pero también volvió en un recuerdo, en unas lágrimas de algunos que nunca lo olvidaremos, que aprendimos a continuar a pesar del dolor. Ese dolor que a veces, aunque olvidado en un rincón, sale y se hace amigo, como ahora, en esta tinta, en éstas pálidas líneas que escribe alguien que amaría abrazarlo la última vez, otra vez. Éstas líneas que escribe alguien que parece fuerte y sonríe con toda la boca, casi a cada ratito. Pero que siempre llevara un raspón en el alma, que prefiere llorar solita, sin que nadie la consuele. Que anhela la alegría, que quisiera el desparpajo de antaño, pero en el fondo sabe que ya no lo encontrará...
Seamos amables siempre, no conocemos el momento, las luchas o los infiernos que cada cuál atraviesa. ♡

jueves, 12 de febrero de 2026

Sopa de chancho

Para mí papá, Juan Martin Torreano

Ella se fué. Se iba muchas veces. A veces con el heredero delgado y pálido , que tenía unas marcada debilidad por las jovencitas, y otras veces con personas que realmente no sumaban nada en su vida. Y una vez se fue muy lejos. Su padre, resignado ante su testarudez, le compró una valija y la llevó hasta esa terminal con la esperanza de que algún día ella volviera en sí. Le hizo una sopita de chancho, que era lo que ella más amaba, con ese olor que tan bien caracterizaba su personalidad. Entonces se fue a ese lugar donde creía haber encontrado el cénit de su vida. 
Cuándo se dió cuenta de que el olor a sopita de chancho allá era muy diferente, decidió volver. 
Pero cuando finalmente volvió, su papá feliz, le hizo un chancho, pero esta vez el chancho estaba bien muerto y asado.


miércoles, 11 de febrero de 2026

La tejedora

Había una vez una mujer que tejía. Se miró en el espejo y decidió que ya no se gustaba. Entonces se empezó a fabricar. Se fabricó una peluca primero. Era larga, muy larga. Y le tapaba la cara y parte del cuerpo. Después fabricó unos lentes oscuros muy grandes y se los puso. Luego se fabricó unos kilos y se los puso. Después se fabricó varios kilos más para taparse los kilos que le habían quedado fuera de lugar. De pronto sintió frío. Estaba desnuda. Entonces tejió un gorro para ponerse sobre la peluca. Despues tejió ropa interior, no era muy delicada, pero la cubría. Más tarde, tejió una polera con el cuello muy alto. Un pantalón largo, medias, un suéter y un par de pantuflas. Se vistió con todo eso y se volvió a mirar al espejo. Ahora no sólo no sé gustaba, sino que no se reconocía. Levantó una mano y su irreconocible imagen reflejada hizo lo mismo. Saco la lengua y una vez más la persona en el espejo la imitó. Empezó a saltar. Se le cayó la peluca. Después los lentes, la ropa y los  kilos. Estaba desnuda de nuevo. Pero ahora se gustaba. Se aceptaba por lo menos. Se dijo, voy a dejar de tejer. Pero no pudo. Tejió un vestido liviano con hilos de tiempo. Se dió cuenta y evocó sus años de juventud. Ya nada volvía. Eso que no pudo ser mientras ella estaba tejiendo, ya nunca sería. Todo ese tiempo que perdió tejiendo para ocultarse de si misma, ya no volvió. Nada de lo que es pudo cambiar. Un manojo de sueños. Un ramo de lágrimas, gozo y esperanza. Un montón de cenizas perfumadas esparcidas en el viento. Ella sentía que después de despojarse de su coraza, se estaba destejiendo. Y ya no podía parar. Pero tuvo que terminar de destejer. Cuándo la hebra desapareció entre su pulgar y su índice, quiso mirar el espejo. Quiso mirarse. Pero no pudo. Ya no estaba.

Desvelos

Cómo laucha por tirante, 
Lamiéndose las heridas
Se escaparon de los anzuelos
Sirviendo como carnadas
De los tristes desvelos
De su pelo enredado 

Cómo si rezar fuera un crimen, 
Cómo si amar sin medidas
Fuera un crimen inconcebible
Cómo si ayudar al pobre 
No librara sus corazónes
 Viendo lo venidero,
Rogaron con canosos corazones 
Sufrir menos hoy 
Menos hoy y no mañana
Menos hoy
Y mañana no 

domingo, 8 de febrero de 2026

Trueno y los barcos

Hoy muchas personas debimos ser evacuadas de la isla 132 antes de ver al artista principal, TRUENO. Cómo muchos saben, se desató un temporal. 
Muchos hicimos varios kilómetros, incluso había gente de otros países. Lo sé porque los escuché hablar.
Los escuché hablar en varios idiomas, con diferentes acentos. Vi gente, cómo barcos a la deriva, con niños recién nacidos en sus brazos, corriendo desesperados.
Pero bueno, los escuché hablar. Algunos gritaban, otros tenían crisis de nervios, otros intentaban parecer enteros mientras por dentro rogaban al cielo que no se cayera. 
Pero bueno, la verdad es que me quedé tranquila, porque lo único que era seguro era que iba a llover. Un poco de lluvia y un día que pintaba mejorar, por lo menos eso decía el diario del lunes. 
Lo que el diario del lunes no decía era que la culpa no la tiene el chancho, sino el que le da de comer.
La culpa no la tiene la mamá que llevó a su bebé. 
La culpa no es de TRUENO, y tampoco de los que pretendíamos pasar un lindo momento. 
La culpa la tiene el gobierno de turno, ese gobierno movido por el petróleo, por el dinero. ¿No sabían que había alerta de tormentas? Tal vez no imaginaban que algún contenedor de cliba de más de cinco mil litros de capacidad COMO LOS QUE SE ARRASTRABAN a la deriva por las calles, podría golpear a alguien, algún niño quizás. Alguna persona diferente. Diferente de ellos mismo, ¿¿no?? Eso es lo que importa en realidad, que si alguien muere, sea alguien diferente de ellos, de ellos mismos. Diferente de los gobernantes de turno. Podría rezar un rosario de malas palabras ahora. Pero elijo creer en la libertad.
Atentamente. 
María Paula Torreano
DNI 30.258.417

martes, 3 de febrero de 2026

¡Dicen muchas gracias! De nada.

Dicen las musas muchas gracias. De nada, les digo. Gracias por qué?. Gracias por nada dicen. Dicen que sí. Muchas gracias. Gracias por qué? Les respondo. Gracias dicen las musas. Musa gracias. ¿Musas? ¿Musas, no? Tengo una musa y un musito. Mi musa ya no toma teta. Musito tampoco. Tenía otro muso. Mi muso duerme con Dios. Gracias dicen las musas. Dicen, Gracias. De nada les digo.... De nada.

martes, 27 de enero de 2026

Serpiente Emplumada

Mamá... El señor ese blanco es bueno, ese señor me da trabajo, me deja comer en su mesa. Mamá, ese señor es bueno conmigo, es lindo tan bueno conmigo. A veces paga bien. A veces paga mal. Pero siempre me da comida, mamá, paga. Paga con comida mamá. 
Ese señor blanco es bueno mami. Ese señor hoy me invitó una cena y prendió una vela. A veces prende velas y habla con gente que no conozco. Pero no están, mamá, y al parecer habla y responden. Les dicen santos. Hoy me enseñó el santo y seña, me dijo un padre, nuestro, no sé bien cuál, mamá, mi padre no será. Papá murió, o por lo menos eso me dijiste, muerto muerto. Muerto está. Ese señor blanco es bueno mamá, ese señor habla con los santos que dice.
Me habló de un tal Jesús. Me dijo de una paloma y me contó también de un niño y unos animalitos. 
Es bueno, mamá, te prometo que no le dije nada, no le dije nada en mapudungun. El no sabe que yo sé lo que él no sabe mamá.
El no sabe de Ngechen, ni nada así. El no conoce mamá. Yo tampoco conozco de él. Me da miedo ahora que pienso, mamá.
Me da miedo, tiene una serpiente emplumada, mamá. 
Pero dice que es buena, que ella también conoce el desierto. 
El desierto, pero éste desierto. El otro de allá que él me dijo no es desierto, mamá. Allá hay construcciones mejores, más lindas, de santos, iglesias, y muchas cosas lindas así como me contó.
Pero a la noche, sale la serpiente, mamá, me da miedo un poco ahora que pienso, un poco de miedo, ese señor es un poco bueno. 
Pero también es malo un poco, mamá. Hoy salió esa serpiente, y dijo algo de la sangre, de esa sangre de no se que cosa. Y me echó de la casa, mamá. Me echó. Por eso te escribo, mamá. Ahora soy diferente, pero no igual. Ni a ellos ni a ustedes. Ahora soy algo mestiza, mamá, eso me dijo, eso entendí. Pero bueno. Me voy a ver si puedo hacer una casita por ahí, voy a amasar un poco de barro cocido, con mis manos, me voy a hacer un lugarcito ahí, entre la ciudad y el desierto, un lugar chiquito pero tranquilo, mamá. Bueno, te dejo mamá. Voy a estar un tiempo lejos, te amo mi ñuke querida, ya voy a ir a verte. 
Siempre tuya, tu domo püñen...


lunes, 26 de enero de 2026

Maldita iglesia

Caminaba por la calle, sucio, con olor a orín de tres días, hambriento en busca de un porro para calmar su abstinencia. 
A lo lejos escuchó un sonido molesto para sus oídos. "Esa iglesia", pensó. Esa molesta y maldita iglesia. 
Molesta, más molesta que el hambre que le apretaba las tripas y el cerebro. 
Más molesta que el olor que lo rodeaba.
Maldita cómo la calle que le robaba el hambre. 
Incluso muchísimo más molesta que ese síndrome de abstinencia que advertía la llegada  de un ataque de ansiedad. 
Y de pronto sucedió. Se levantó de su letargo con un descuido que lo asustaba. Empezó a deambular, errante, por los pasillos de esa calle sucia que se había tornado en su hogar, y despertó. Cómo quién despierta de una terrible pesadilla. Se había quedado dormido en medio de la vereda. Lo despertó un aroma a sopa que le  recordaba el guiso de su mamá. 
Un poco atontado abrió los ojos como platos.
Y empezó a comer desesperadamente. El hambre dió paso al mono abstinente que lo seguía interpelando. Un hombre le dió la mano y lo llevó hasta un lugar donde pudo bañarse y dormír. Pudo descansar. Se despertó nuevamente. Esa maldita iglesia. De nuevo. Molestos. Oraban oraciones sin sentido. Cantaban alabanzas con  ese sonido tan molesto. Leían salmos tan desagradables como el mono que le sonreía mientras lo miraba socarronamente y le decía: Huí!! Otra vez acá??! Por poco te obligan a ser como ellos. Y un hermano se acercó y, como si fuera la última bocanada de esperanza, le presentó al Rey.
Y se fué,  a veces se iba, pero ahora sí se fué, se fue a surcar otros mares de los cuales ya no volvió, había un Dios allá. Un Dios que lo miraba con paz, le sonrió, y le dijo "Bienvenido". 


domingo, 4 de enero de 2026

Orden y Desorden


Cuantas veces me ha tocado
Y dime si a ti no,
Llegar de vuelta a mi casa
Y encontrar todo trastocado...
___@____
Los platos en la batea,
Las camas sin arreglar,
La canilla que gotea
Y al perro hay que alimentar.
___@___
Entonces esas veces me pregunto
Si no sería mejor
Llegar y encontrar todo
Ordenado como estaba
Al momento en que salí
EL piso todo lustrado,
Los muebles bien ordenados,
La batea brillando
Y todo acomodado
_@_
Entonces esas veces me acuerdo
De lo que me dijo una señora
Que dichos tiempos añora:
"Quisiera volver un día
A llegar y tener que ordenar
Lo que unos niños traviesos osaron desacomodar,
Ahora cada vez que llego,
Hay un orden sepulcral
Y todo está tal cual
Como lo dejé al salir,
Y cada vez que eso pasa,
Lo que queda es recordar
Aquellos hermosos días
Cuando vivía con mi familia.
___@___

Hagamos las paces




Amo mi cuerpo. Me gustan mis amplias caderas, mi cintura marcada, mis pechos generosos y aventureros. 
  Amo mi cara, mis incipientes marcas de expresión, mis ojeras de dormir a deshora. Mi nariz que no me ayuda y mi boca de buzón también me gustan. 
  Amo esas cosas de mí que no me gustan y abrazo lo que soy. Abrazo mis estrías, mis cicatrices, la imperfección de mi cuerpo hollado de vivir. 
  Me gusta esta cara que ya no es tan joven pero atrás del flequillo esconde una mente más sabia que la de antaño. 
   Amo el tiempo que me dio la posibilidad de reconciliarme conmigo misma. 
   Tengo Paz. Paz conmigo, con mi cara y mi pasado, y eso ya es un montón... Es animarme a vivir. 
   Animarme a vivir sin importarme demasiado lo que gente que no me conoce mucho piense o diga de mí.
   Amo de mí, la vida, esta loca aventura certera a la que no pedí venir, pero de la que no quisiera partir. 
  "Vida nada me debes, vida estamos en paz" ( Amado Nervo

martes, 29 de julio de 2025

Escapar del amor

 
Nadie puede escapar del amor. Todos somos amados. Por una madre, un hermano, un tío, un primo, un amigo, una pareja, un hijo. Ninguna persona puede decir que nunca nadie le amó. Cuando nos vamos, dejamos en este mundo una estela de amor, porque los que nos aman, nos recordarán siempre. No podemos, en nuestra mayoría, dejar huellas imborrables, a menos que seamos próceres o gente demasiado famosa. Nuestra huella se termina borrando, indefectiblemente, cuando muere la última persona que nos conoció. Nadie puede librarse del amor.

GATOPAN

Este cuento está dedicado a Tina, a Bolita, a Caro Stadler, a las tostadas con manteca y a todas las personas que lo hicieron posible, como por ejemplo yo.

Abía una vez un gato. A ese gato le gustava mucho comer. Se comía las H y las B largas. Pero lo que más le gustva era comerse las vocales.

Un dia, el gato salt sobre la ms. Entonces, bia una chica qu staba comiend pan con mnteca.

Se l cayó la tstada en el piso boca abjo. Ell s enjó cn el gato prque no parab de molestar.

Ntnces, se le ocurrió un idea.

Garró al gato con l mano y le ató una tstad cn la mnteca mirand al tcho n l lomo.

De esa manera obtuvo una fuente de energía infinita obligando al gato a girar mientras le untaba muchas tostadas con manteca. Finalmente, se puso una fábrica de tostadas con manteca, con la cual mantuvo a sus hijos, a sus nietos, bisnietos, tataranietos y choznos, y se dedicó a escribir sin que el molesto gato se comiera las letras ni tirara sus tostadas con pan al suelo. Cuando veas una persona adinerada que nunca trabajó en toda su vida, ten por seguro que es chozno de la creadora de GATOPAN



lunes, 7 de abril de 2025

Poesías en el cuerpo

 

Tengo una poesía,
Deseosa, cadente y reprimida.
Tengo una poesía en todo el cuerpo.
Me duele, podría decirse que me duele
Una poesía en todo el cuerpo sagrado.
Las poesías me desbordan
Me fluyen con la tinta por las venas.
Las poesías me agobian
Las poesías me arrastran
Las poesías me desnudan
Las poesías me funden
Me desgastan, me ayudan a vivir.
Soñando amaneceres con sus labios de sol
Soñando ocasos distintos y bondadosos
Las poesías fluyen en mi pluma,
Dulces, cual rosas sin espinas me aplastan
Con la tranquilidad de su cuerpo sobre el mío,
amándonos amaneceres,
terminando en ocasos inconclusos
Muriendo en ellas cada mañana
Amándolas cual hiedras y paredes
Soñando las verdades amarretas
Desnudando margaritas a escondidas.
Besando los pies del dolor
Besando los míos cansados
          ____@____

Sobre todo,
mi vida,
sobre todo
Los míos cansados
_____@____

viernes, 3 de marzo de 2023

Mojigato

Mira las hadas, como vuelan, ensimismadas en un mar de algodon de seda, mientras lanzan pequeños hechizos y sortilegios al aire candente que te rodea!

Mira los duendes, como caminan y saltan entre el pasto verde, hacièndose amigos de las coloridas musas ninfas del etéreo Ocaso.

Cuando dejen de caminar esos duendes, y de volar esas hadas... te dejaré de amar, dejaré de extrañarte como se extrañan las noches sin estrellas, las mañanas bellas.

Mira el espejo del Nahuel Huapi...mira tu bella cara despeinada y esa barba incipiente! 

Iluso mojigato! aún crees en duendes y hadas?

jueves, 9 de febrero de 2023

INFARTO

Era una rubia infartante, pero aquel 24 de diciembre a las 17 hs, estaba demasiado cansada como para pensar en què pantalón ponerse para ir a verlo. Entonces, solo tomó el primer vestido que se le cruzó en el desorden de su placard, y se lo puso.

Le quedaba bastante bien, para ser franca, pensó. Para ser franca todo le quedaba bien, sobre todo por su elevada autoestima. 

Salió sobre sus tacos azules a la vereda. Mientras iba pasando por una vidriera admiró su impecable y heredada figura. 

Llegando a su cita, lo encontró. Había preparado una canasta con torta de manzanas y leche de almendras, su favorita. También la esperaba, sentado sobre la hierba verde, al pie de una colina.

-"Que distraída soy", pensó. "Debería haberme puesto algún calzado más cómodo".

-Hola, Pame, ¿como estás?, susurró el. -Bien, respondió la interpelada.

Pero bien no estaba, claramente y desde ya que no. Su corazón latía a mil por hora, y casi se le salía por la boca. Al unísono dijeron: "¿Cómo estás?". Y se rieron como focas epilépticas. Los nervios les jugaron una mala pasada.

Y sin nada que decirse...se miraron a los ojos. Acto seguido, el tragó saliva y le ofreció un pedazo de torta. Ella dijo que no. "-"Me estoy cuidando, Fede". 

"¿Quién iba a creer en semejante mentira?" Pensó él. Se notaba que no se cuidaba. Las bellezas inconclusas y etéreas no tienen esas necesidades que tenemos los simples mortales. 

Ella tomó un poco de aire y, súbitamente, empezó a toser. Se estremeció. -"Tenés frío, Pame?", le dijo Fede.

No, para nada, dijo ella temblando, entonces, el le ofreció su saco, caballerosamente, el cual ella aceptó, sin mediar palabras.

Ella se desplomó sobre la hierba fresca mientras respiraba bocanadas de aire. Siguió estremeciéndose.

El, asustado, la miró con los ojos abiertos como dos platos y la vio retorcerse de dolor. 

Y luego, Pame se murió de un infarto. Dicen que la mató una escritora, que estaba cansada de escribir, pero...obviamente, no voy a decir quien soy.

 




miércoles, 1 de febrero de 2023

Espejo

Se miró al espejo, y se dijo a sí misma: -"¡Que te vaya bonito!", y se fué.

Se despidió lenta y cansinamente de sus sueños de grandeza, de su pequeñez, de su autoestima dañada. Como una víbora, fue mudando la piel. Cuando ella quiere, a veces puede; le gusta mucho vivir, aunque hay días en que no se siente tan viva ni tan apta para la vida. 

Hay días soleados, calurosos, que terminan tarde y empiezan temprano. Hay días templados, de primavera, que son hermosos para sembrar. Donde ella vive ahora es verano y disfruta sentarse tardes enteras en la mesa del patio, sin hacer otra cosa más que tejer, mientras ve a sus hijos jugar en la pileta. El rubio ya se fue, ahora le quedan la nena de quince y su hijito menor, de tan solo tres años. Fue muy difícil su vida, y aun a veces lo es, aunque a ella ya no le preocupa tanto. Decidió dedicarse a vivir, a no pensar en el futuro ni en el pasado. Cree profundamente que, si vive el presente, el pasado del mañana y el futuro serán mejores.




sábado, 2 de junio de 2018

¿Por qué me amas?

¿Por qué me amas?, preguntó ella. Porque si, el respondió. Pero ¿por qué? Porque si, repitió. Ella lo miró y su mirada penetrante lo volvió a interpelar. Te amo porque quiero, le dijo el, porque me encapriché con vos. Porque sos mía ahora y siempre, desde cuando te creé en mi mente, en mi inconsciente, y te traje a la vida, porque eres especialmente mía y hermosa, tú, la niña de mis ojos. <3 p="">

lunes, 21 de mayo de 2018

La muñeca

Ella siempre está caliente. O por lo menos, tibia. Tiene los ojos más grandes y azules que jamás hayas visto. Su pelo es sedoso y oscuro. Su nariz de azúcar,  recta, perfecta. Sus labios rojos rellenos.
Su cuello es larguito, pero no mucho ni poco, es…perfecto,  espectacular e impoluto como todo lo demás en ella, armonía y belleza. Como dos gacelas sus senos redondeados con la pendiente justa. Ni un ápice de error.

Su cintura, de escasos 60 centímetros de diámetro, era en armonía también. Sus caderas acorde al resto,  redondeadas. Sus muslos, comparables a dos jarrones tallados a mano. También sus rodillas eran hermosas,  sus pantorrillas armonizaban con sus diminutos tobillos. Sus pies eran hermosos.
Su aliento olía a manzanas. Siempre.  Era,  literalmente,  una muñeca. Podías estrujarla, mecerla. Besarla,  e incluso romperla. Pero nunca iba a hablarte. Nunca se iba a quejar. Porque era una muñeca.

sábado, 31 de marzo de 2018

Tiempo

De pronto, uno se da cuenta que tiene el alma encadenada al tiempo. De pronto se da cuenta...que lo que somos sin lo que fuimos no sería para nada posible. De pronto esos días perdidos no están perdidos. La vida, el tiempo, esa inenarrable sensación de continua agonía...esperamos que termine la clase para salir al recreo, esperamos que termine la semana para que llegue el finde, esperamos que lleguen las vacaciones para poder descansar una o dos semanas y volver al trajin. Verdaderamente somos una raza miserable. Una raza que no pide nacer, no sabe vivir y no quiere morir. Una raza que vive a base de premios y castigos, que creen en algo (lo que sea). Somos esa raza...que corren detrás de un billete como un burro detrás de una zanahoria colgada en su cabeza, que pende frente a sus ojos. Al crecer y darnos cuenta de que la juventud no es eterna... caemos en la cuenta de que algún día nos jubilaremos y podremos tener una existencia reposada...pero el reposo no existe en una mente contaminada de que dirán. En todo caso, el reposo no existe. A veces levantamos la vista al cielo con ojos lluviosos cansados...y pensamos que algo existe. Será bueno? será malo? Creemos, más no sabemos. Será que no el importamos? Existirá? Tal vez solo es un genio malvado riéndose de una raza miserable. Pero no. El es el que Es, el que Fue, El que será. El que llama a las aguas de los abismos, el hace latir el Seol y obliga a los volcanes a escupir lava sobre las personas, que huyen como hormigas despavoridas. Es quien derrama del cielo la tempestad, la calma, el amor, la vida, a mansalva. Muerte...si, hay, maldad, de acuerdo. Pero fuimos creados con eternidad en nuestro corazón, para bien o para mal, gritará la eternidad sobre los huesos o los espíritus contristados. Saborear un ocaso, un café caliente, las rodillas lastimadas de caernos al suelo...eso es la vida. Es eso que pasa mientras dormimos, eso que pasa mientras soñamos, mientras desgarramos nuestra alma y dejamos el miedo de lado para patinar hasta que podamos o hasta que nos quebremos, con salud, una pierna. No importa. Es ese salto al vacío, el viento despeinándonos. La luna sobre el río...eso...lo que pasa mientras nuestra alma duerme. Lo que perdemos al dormirnos eternamente. La vida es eso, un chispazo, un soplo, una sonrisa. Después la eternidad. Sabemos que hay eternidad. Lo sabemos...