martes, 10 de febrero de 2026

Cro- Ketta

Ketta Cro era una señora muy aseñorada que vivía en un palacio con unos pasillos largos y unas personas altas muy altas. Ketta tenía 43 años. Tenía tres hijas: Blancanieves, Cenicienta y Mérida. Blancanieves era gorda y tenía los ojos azules y el pelo negro casi castaño. La más linda era Cenicienta, sin lugar a dudas, con su hermoso cabello rubio y esos ojos azules tan bonitos, era flaca y tenía un novio que era bastante apuesto. Todas querían ser como ella. Mérida era la menor de las tres. Mérida era joven y muy amiguera. La pero mejor amiga de Mérida era Eliana. Eliana era gorda como Mérida casi casi. Y tenía el pelo rubio raro y era muy simpática. Muy hermosa y querible. Mérida tenía un novio feo que tenía pelo mucho mucho pelo. Tenía una porra enorme y era de River. Jugaba al fútbol y a veces le daba vergüenza Mérida porque era muy simpática y payasa. Pero la quería mucho, aunque era feo y alto por dentro era bueno y muy inteligente. 

Ketta era la reina. Y todos eso lo tenían muy claro. Era rubia y muy hermosa. Les pasaba el trapo por mucho a las tres princesas. Y la realidad es que si le gustaban los trapos. Limpiaba todo con muchas ganas todos los días. Podría haber tenido una empleada o dos, pero ninguna limpiaba como corresponde. Entonces Ketta limpiaba y limpiaba, todo el día limpiando. Pero un día... Se le cayó un anillo y cuando se agachó a juntarlo, se golpeó la cabeza contra una repisa de dónde salió un conejo muy raro y le contó una historia terriblemente extraña. 

domingo, 8 de febrero de 2026

Trueno y los barcos

Hoy muchas personas debimos ser evacuadas de la isla 132 antes de ver al artista principal, TRUENO. Cómo muchos saben, se desató un temporal. 
Muchos hicimos varios kilómetros, incluso había gente de otros países. Lo sé porque los escuché hablar.
Los escuché hablar en varios idiomas, con diferentes acentos. Vi gente, cómo barcos a la deriva, con niños recién nacidos en sus brazos, corriendo desesperados.
Pero bueno, los escuché hablar. Algunos gritaban, otros tenían crisis de nervios, otros intentaban parecer enteros mientras por dentro rogaban al cielo que no se cayera. 
Pero bueno, la verdad es que me quedé tranquila, porque lo único que era seguro era que iba a llover. Un poco de lluvia y un día que pintaba mejorar, por lo menos eso decía el diario del lunes. 
Lo que el diario del lunes no decía era que la culpa no la tiene el chancho, sino el que le da de comer.
La culpa no la tiene la mamá que llevó a su bebé. 
La culpa no es de TRUENO, y tampoco de los que pretendíamos pasar un lindo momento. 
La culpa la tiene el gobierno de turno, ese gobierno movido por el petróleo, por el dinero. ¿No sabían que había alerta de tormentas? Tal vez no imaginaban que algún contenedor de cliba de más de cinco mil litros de capacidad COMO LOS QUE SE ARRASTRABAN a la deriva por las calles, podría golpear a alguien, algún niño quizás. Alguna persona diferente. Diferente de ellos mismo, ¿¿no?? Eso es lo que importa en realidad, que si alguien muere, sea alguien diferente de ellos, de ellos mismos. Diferente de los gobernantes de turno. Podría rezar un rosario de malas palabras ahora. Pero elijo creer en la libertad.
Atentamente. 
María Paula Torreano
DNI 30.258.417

martes, 3 de febrero de 2026

¡Dicen muchas gracias! De nada.

Dicen las musas muchas gracias. De nada, les digo. Gracias por qué?. Gracias por nada dicen. Dicen que sí. Muchas gracias. Gracias por qué? Les respondo. Gracias dicen las musas. Musa gracias. ¿Musas? ¿Musas, no? Tengo una musa y un musito. Mi musa ya no toma teta. Musito tampoco. Tenía otro muso. Mi muso duerme con Dios. Gracias dicen las musas. Dicen, Gracias. De nada les digo.... De nada.

martes, 27 de enero de 2026

Serpiente Emplumada

Mamá... El señor ese blanco es bueno, ese señor me da trabajo, me deja comer en su mesa. Mamá, ese señor es bueno conmigo, es lindo tan bueno conmigo. A veces paga bien. A veces paga mal. Pero siempre me da comida, mamá, paga. Paga con comida mamá. 
Ese señor blanco es bueno mami. Ese señor hoy me invitó una cena y prendió una vela. A veces prende velas y habla con gente que no conozco. Pero no están, mamá, y al parecer habla y responden. Les dicen santos. Hoy me enseñó el santo y seña, me dijo un padre, nuestro, no sé bien cuál, mamá, mi padre no será. Papá murió, o por lo menos eso me dijiste, muerto muerto. Muerto está. Ese señor blanco es bueno mamá, ese señor habla con los santos que dice.
Me habló de un tal Jesús. Me dijo de una paloma y me contó también de un niño y unos animalitos. 
Es bueno, mamá, te prometo que no le dije nada, no le dije nada en mapudungun. El no sabe que yo sé lo que él no sabe mamá.
El no sabe de Ngechen, ni nada así. El no conoce mamá. Yo tampoco conozco de él. Me da miedo ahora que pienso, mamá.
Me da miedo, tiene una serpiente emplumada, mamá. 
Pero dice que es buena, que ella también conoce el desierto. 
El desierto, pero éste desierto. El otro de allá que él me dijo no es desierto, mamá. Allá hay construcciones mejores, más lindas, de santos, iglesias, y muchas cosas lindas así como me contó.
Pero a la noche, sale la serpiente, mamá, me da miedo un poco ahora que pienso, un poco de miedo, ese señor es un poco bueno. 
Pero también es malo un poco, mamá. Hoy salió esa serpiente, y dijo algo de la sangre, de esa sangre de no se que cosa. Y me echó de la casa, mamá. Me echó. Por eso te escribo, mamá. Ahora soy diferente, pero no igual. Ni a ellos ni a ustedes. Ahora soy algo mestiza, mamá, eso me dijo, eso entendí. Pero bueno. Me voy a ver si puedo hacer una casita por ahí, voy a amasar un poco de barro cocido, con mis manos, me voy a hacer un lugarcito ahí, entre la ciudad y el desierto, un lugar chiquito pero tranquilo, mamá. Bueno, te dejo mamá. Voy a estar un tiempo lejos, te amo mi ñuke querida, ya voy a ir a verte. 
Siempre tuya, tu domo püñen...


lunes, 26 de enero de 2026

Maldita iglesia

Caminaba por la calle, sucio, con olor a orín de tres días, hambriento en busca de un porro para calmar su abstinencia. 
A lo lejos escuchó un sonido molesto para sus oídos. "Esa iglesia", pensó. Esa molesta y maldita iglesia. 
Molesta, más molesta que el hambre que le apretaba las tripas y el cerebro. 
Más molesta que el olor que lo rodeaba.
Maldita cómo la calle que le robaba el hambre. 
Incluso muchísimo más molesta que ese síndrome de abstinencia que advertía la llegada  de un ataque de ansiedad. 
Y de pronto sucedió. Se levantó de su letargo con un descuido que lo asustaba. Empezó a deambular, errante, por los pasillos de esa calle sucia que se había tornado en su hogar, y despertó. Cómo quién despierta de una terrible pesadilla. Se había quedado dormido en medio de la vereda. Lo despertó un aroma a sopa que le  recordaba el guiso de su mamá. 
Un poco atontado abrió los ojos como platos.
Y empezó a comer desesperadamente. El hambre dió paso al mono abstinente que lo seguía interpelando. Un hombre le dió la mano y lo llevó hasta un lugar donde pudo bañarse y dormír. Pudo descansar. Se despertó nuevamente. Esa maldita iglesia. De nuevo. Molestos. Oraban oraciones sin sentido. Cantaban alabanzas con  ese sonido tan molesto. Leían salmos tan desagradables como el mono que le sonreía mientras lo miraba socarronamente y le decía: Huí!! Otra vez acá??! Por poco te obligan a ser como ellos. Y un hermano se acercó y, como si fuera la última bocanada de esperanza, le presentó al Rey.
Y se fué,  a veces se iba, pero ahora sí se fué, se fue a surcar otros mares de los cuales ya no volvió, había un Dios allá. Un Dios que lo miraba con paz, le sonrió, y le dijo "Bienvenido". 


domingo, 4 de enero de 2026

Orden y Desorden


Cuantas veces me ha tocado
Y dime si a ti no,
Llegar de vuelta a mi casa
Y encontrar todo trastocado...
___@____
Los platos en la batea,
Las camas sin arreglar,
La canilla que gotea
Y al perro hay que alimentar.
___@___
Entonces esas veces me pregunto
Si no sería mejor
Llegar y encontrar todo
Ordenado como estaba
Al momento en que salí
EL piso todo lustrado,
Los muebles bien ordenados,
La batea brillando
Y todo acomodado
_@_
Entonces esas veces me acuerdo
De lo que me dijo una señora
Que dichos tiempos añora:
"Quisiera volver un día
A llegar y tener que ordenar
Lo que unos niños traviesos osaron desacomodar,
Ahora cada vez que llego,
Hay un orden sepulcral
Y todo está tal cual
Como lo dejé al salir,
Y cada vez que eso pasa,
Lo que queda es recordar
Aquellos hermosos días
Cuando vivía con mi familia.
___@___

Hagamos las paces




Amo mi cuerpo. Me gustan mis amplias caderas, mi cintura marcada, mis pechos generosos y aventureros. 
  Amo mi cara, mis incipientes marcas de expresión, mis ojeras de dormir a deshora. Mi nariz que no me ayuda y mi boca de buzón también me gustan. 
  Amo esas cosas de mí que no me gustan y abrazo lo que soy. Abrazo mis estrías, mis cicatrices, la imperfección de mi cuerpo hollado de vivir. 
  Me gusta esta cara que ya no es tan joven pero atrás del flequillo esconde una mente más sabia que la de antaño. 
   Amo el tiempo que me dio la posibilidad de reconciliarme conmigo misma. 
   Tengo Paz. Paz conmigo, con mi cara y mi pasado, y eso ya es un montón... Es animarme a vivir. 
   Animarme a vivir sin importarme demasiado lo que gente que no me conoce mucho piense o diga de mí.
   Amo de mí, la vida, esta loca aventura certera a la que no pedí venir, pero de la que no quisiera partir. 
  "Vida nada me debes, vida estamos en paz" ( Amado Nervo

martes, 29 de julio de 2025

Escapar del amor

 
Nadie puede escapar del amor. Todos somos amados. Por una madre, un hermano, un tío, un primo, un amigo, una pareja, un hijo. Ninguna persona puede decir que nunca nadie le amó. Cuando nos vamos, dejamos en este mundo una estela de amor, porque los que nos aman, nos recordarán siempre. No podemos, en nuestra mayoría, dejar huellas imborrables, a menos que seamos próceres o gente demasiado famosa. Nuestra huella se termina borrando, indefectiblemente, cuando muere la última persona que nos conoció. Nadie puede librarse del amor.

GATOPAN

Este cuento está dedicado a Tina, a Bolita, a Caro Stadler, a las tostadas con manteca y a todas las personas que lo hicieron posible, como por ejemplo yo.

Abía una vez un gato. A ese gato le gustava mucho comer. Se comía las H y las B largas. Pero lo que más le gustva era comerse las vocales.

Un dia, el gato salt sobre la ms. Entonces, bia una chica qu staba comiend pan con mnteca.

Se l cayó la tstada en el piso boca abjo. Ell s enjó cn el gato prque no parab de molestar.

Ntnces, se le ocurrió un idea.

Garró al gato con l mano y le ató una tstad cn la mnteca mirand al tcho n l lomo.

De esa manera obtuvo una fuente de energía infinita obligando al gato a girar mientras le untaba muchas tostadas con manteca. Finalmente, se puso una fábrica de tostadas con manteca, con la cual mantuvo a sus hijos, a sus nietos, bisnietos, tataranietos y choznos, y se dedicó a escribir sin que el molesto gato se comiera las letras ni tirara sus tostadas con pan al suelo. Cuando veas una persona adinerada que nunca trabajó en toda su vida, ten por seguro que es chozno de la creadora de GATOPAN