lunes, 7 de abril de 2025

Poesías en el cuerpo

 

Tengo una poesía,
Deseosa, cadente y reprimida.
Tengo una poesía en todo el cuerpo.
Me duele, podría decirse que me duele
Una poesía en todo el cuerpo sagrado.
Las poesías me desbordan
Me fluyen con la tinta por las venas.
Las poesías me agobian
Las poesías me arrastran
Las poesías me desnudan
Las poesías me funden
Me desgastan, me ayudan a vivir.
Soñando amaneceres con sus labios de sol
Soñando ocasos distintos y bondadosos
Las poesías fluyen en mi pluma,
Dulces, cual rosas sin espinas me aplastan
Con la tranquilidad de su cuerpo sobre el mío,
amándonos amaneceres,
terminando en ocasos inconclusos
Muriendo en ellas cada mañana
Amándolas cual hiedras y paredes
Soñando las verdades amarretas
Desnudando margaritas a escondidas.
Besando los pies del dolor
Besando los míos cansados
          ____@____

Sobre todo,
mi vida,
sobre todo
Los míos cansados
_____@____

viernes, 3 de marzo de 2023

Mojigato

Mira las hadas, como vuelan, ensimismadas en un mar de algodon de seda, mientras lanzan pequeños hechizos y sortilegios al aire candente que te rodea!

Mira los duendes, como caminan y saltan entre el pasto verde, hacièndose amigos de las coloridas musas ninfas del etéreo Ocaso.

Cuando dejen de caminar esos duendes, y de volar esas hadas... te dejaré de amar, dejaré de extrañarte como se extrañan las noches sin estrellas, las mañanas bellas.

Mira el espejo del Nahuel Huapi...mira tu bella cara despeinada y esa barba incipiente! 

Iluso mojigato! aún crees en duendes y hadas?

jueves, 9 de febrero de 2023

INFARTO

Era una rubia infartante, pero aquel 24 de diciembre a las 17 hs, estaba demasiado cansada como para pensar en què pantalón ponerse para ir a verlo. Entonces, solo tomó el primer vestido que se le cruzó en el desorden de su placard, y se lo puso.

Le quedaba bastante bien, para ser franca, pensó. Para ser franca todo le quedaba bien, sobre todo por su elevada autoestima. 

Salió sobre sus tacos azules a la vereda. Mientras iba pasando por una vidriera admiró su impecable y heredada figura. 

Llegando a su cita, lo encontró. Había preparado una canasta con torta de manzanas y leche de almendras, su favorita. También la esperaba, sentado sobre la hierba verde, al pie de una colina.

-"Que distraída soy", pensó. "Debería haberme puesto algún calzado más cómodo".

-Hola, Pame, ¿como estás?, susurró el. -Bien, respondió la interpelada.

Pero bien no estaba, claramente y desde ya que no. Su corazón latía a mil por hora, y casi se le salía por la boca. Al unísono dijeron: "¿Cómo estás?". Y se rieron como focas epilépticas. Los nervios les jugaron una mala pasada.

Y sin nada que decirse...se miraron a los ojos. Acto seguido, el tragó saliva y le ofreció un pedazo de torta. Ella dijo que no. "-"Me estoy cuidando, Fede". 

"¿Quién iba a creer en semejante mentira?" Pensó él. Se notaba que no se cuidaba. Las bellezas inconclusas y etéreas no tienen esas necesidades que tenemos los simples mortales. 

Ella tomó un poco de aire y, súbitamente, empezó a toser. Se estremeció. -"Tenés frío, Pame?", le dijo Fede.

No, para nada, dijo ella temblando, entonces, el le ofreció su saco, caballerosamente, el cual ella aceptó, sin mediar palabras.

Ella se desplomó sobre la hierba fresca mientras respiraba bocanadas de aire. Siguió estremeciéndose.

El, asustado, la miró con los ojos abiertos como dos platos y la vio retorcerse de dolor. 

Y luego, Pame se murió de un infarto. Dicen que la mató una escritora, que estaba cansada de escribir, pero...obviamente, no voy a decir quien soy.

 




miércoles, 1 de febrero de 2023

Espejo

Se miró al espejo, y se dijo a sí misma: -"¡Que te vaya bonito!", y se fué.

Se despidió lenta y cansinamente de sus sueños de grandeza, de su pequeñez, de su autoestima dañada. Como una víbora, fue mudando la piel. Cuando ella quiere, a veces puede; le gusta mucho vivir, aunque hay días en que no se siente tan viva ni tan apta para la vida. 

Hay días soleados, calurosos, que terminan tarde y empiezan temprano. Hay días templados, de primavera, que son hermosos para sembrar. Donde ella vive ahora es verano y disfruta sentarse tardes enteras en la mesa del patio, sin hacer otra cosa más que tejer, mientras ve a sus hijos jugar en la pileta. El rubio ya se fue, ahora le quedan la nena de quince y su hijito menor, de tan solo tres años. Fue muy difícil su vida, y aun a veces lo es, aunque a ella ya no le preocupa tanto. Decidió dedicarse a vivir, a no pensar en el futuro ni en el pasado. Cree profundamente que, si vive el presente, el pasado del mañana y el futuro serán mejores.




sábado, 2 de junio de 2018

¿Por qué me amas?

¿Por qué me amas?, preguntó ella. Porque si, el respondió. Pero ¿por qué? Porque si, repitió. Ella lo miró y su mirada penetrante lo volvió a interpelar. Te amo porque quiero, le dijo el, porque me encapriché con vos. Porque sos mía ahora y siempre, desde cuando te creé en mi mente, en mi inconsciente, y te traje a la vida, porque eres especialmente mía y hermosa, tú, la niña de mis ojos. <3 p="">

lunes, 21 de mayo de 2018

La muñeca

Ella siempre está caliente. O por lo menos, tibia. Tiene los ojos más grandes y azules que jamás hayas visto. Su pelo es sedoso y oscuro. Su nariz de azúcar,  recta, perfecta. Sus labios rojos rellenos.
Su cuello es larguito, pero no mucho ni poco, es…perfecto,  espectacular e impoluto como todo lo demás en ella, armonía y belleza. Como dos gacelas sus senos redondeados con la pendiente justa. Ni un ápice de error.

Su cintura, de escasos 60 centímetros de diámetro, era en armonía también. Sus caderas acorde al resto,  redondeadas. Sus muslos, comparables a dos jarrones tallados a mano. También sus rodillas eran hermosas,  sus pantorrillas armonizaban con sus diminutos tobillos. Sus pies eran hermosos.
Su aliento olía a manzanas. Siempre.  Era,  literalmente,  una muñeca. Podías estrujarla, mecerla. Besarla,  e incluso romperla. Pero nunca iba a hablarte. Nunca se iba a quejar. Porque era una muñeca.

sábado, 31 de marzo de 2018

Tiempo

De pronto, uno se da cuenta que tiene el alma encadenada al tiempo. De pronto se da cuenta...que lo que somos sin lo que fuimos no sería para nada posible. De pronto esos días perdidos no están perdidos. La vida, el tiempo, esa inenarrable sensación de continua agonía...esperamos que termine la clase para salir al recreo, esperamos que termine la semana para que llegue el finde, esperamos que lleguen las vacaciones para poder descansar una o dos semanas y volver al trajin. Verdaderamente somos una raza miserable. Una raza que no pide nacer, no sabe vivir y no quiere morir. Una raza que vive a base de premios y castigos, que creen en algo (lo que sea). Somos esa raza...que corren detrás de un billete como un burro detrás de una zanahoria colgada en su cabeza, que pende frente a sus ojos. Al crecer y darnos cuenta de que la juventud no es eterna... caemos en la cuenta de que algún día nos jubilaremos y podremos tener una existencia reposada...pero el reposo no existe en una mente contaminada de que dirán. En todo caso, el reposo no existe. A veces levantamos la vista al cielo con ojos lluviosos cansados...y pensamos que algo existe. Será bueno? será malo? Creemos, más no sabemos. Será que no el importamos? Existirá? Tal vez solo es un genio malvado riéndose de una raza miserable. Pero no. El es el que Es, el que Fue, El que será. El que llama a las aguas de los abismos, el hace latir el Seol y obliga a los volcanes a escupir lava sobre las personas, que huyen como hormigas despavoridas. Es quien derrama del cielo la tempestad, la calma, el amor, la vida, a mansalva. Muerte...si, hay, maldad, de acuerdo. Pero fuimos creados con eternidad en nuestro corazón, para bien o para mal, gritará la eternidad sobre los huesos o los espíritus contristados. Saborear un ocaso, un café caliente, las rodillas lastimadas de caernos al suelo...eso es la vida. Es eso que pasa mientras dormimos, eso que pasa mientras soñamos, mientras desgarramos nuestra alma y dejamos el miedo de lado para patinar hasta que podamos o hasta que nos quebremos, con salud, una pierna. No importa. Es ese salto al vacío, el viento despeinándonos. La luna sobre el río...eso...lo que pasa mientras nuestra alma duerme. Lo que perdemos al dormirnos eternamente. La vida es eso, un chispazo, un soplo, una sonrisa. Después la eternidad. Sabemos que hay eternidad. Lo sabemos...

miércoles, 21 de marzo de 2018

Me duele un lápiz

Me duele un lápiz. En todo el cuerpo. Me duele. Me arde su carbonilla desparramada en mis manos. Quisiera poder dejar de dolerme el lápiz. Y hoy lo voy a hacer. Listo. Adiós, lápiz malévolo. Mi notebook ocupará tu lugar. Te extrañaré, lo reconozco, pero al fin y al cabo, de amor, nadie ha muerto.

martes, 20 de marzo de 2018

GRITAN

Desde siempre, gritan. No saben hablar. Sólo pueden gritar. Gritan de frío, de hambre, de sueño, de dolor, de soledad. Gimen y claman, desde las profundidades y hasta la eternidad.
Gritan y lloran, molestan e importunan. Siempre lo harán. Mientras vivan, mientras mueran, siempre existirán. Nazcan o no nazcan, existirán.
Da igual que los desmembren, que les corten la garganta. Da lo mismo. Seguirán gritando, clamando, importunando, para siempre. Desde las profundidades del infierno, o desde el cénit de la bóveda celeste, gritarán.
Antes del tiempo, en el tiempo y después de los tiempos, patalearán.
Patalean sirios, palestinos, israelitas, patalean negros, amarillos, blancos y colorados.
Patalean, lloran, gritan e importunan nuestros niños. Por eso los matamos. Si es antes, bien, o después, bien; incluso muchas veces mientras tanto.
 Qué ironía...después de pataletas y llantos, se duermen un segundo. Para seguir gritando por la eternidad.


lunes, 19 de marzo de 2018

Parece mentira

Parece mentira pensar, a mi criterio (aunque es completamente real), que uno nunca va a conocer la totalidad del todo. Lo que percibimos es únicamente una parte del todo. Todos percibimos sólo una parte del todo. Dada esta situación, hay idiomas que nunca hablaremos, gente que nunca conoceremos, países y lugares a los que nunca iremos...
Y en ésta era tecnológica tan tremendamente leída, eso nos provoca una inmensa angustia, consciente o inconsciente. Porque hoy más que nunca sabemos que no sabemos. Vemos esos símbolos de diferentes alfabetos con distintas notaciones, y nos preguntamos, por ejemplo, en la inmensidad de la curiosidad humana, qué significarán... o más angustiante aún, hay gente con la que charlamos diariamente, por aplicaciones de mensajería instantánea, que nunca conoceremos.
Tengo un amigo en Colombia, con quien siempre hablo, nos contamos nuestras penas, pesares y alegrías, por ejemplo, pero ni el tiene dinero para venir, ni yo para ir. Y a veces eso pesa.
Es como ver una manzana roja y jugosa colgada de un árbol, y no poderla alcanzar, y que al final la manzana se pudra.

sábado, 22 de abril de 2017

Pedacitos de persona

¿Qué se hace con los pedacitos de persona...cuando a jirones se arranca la piel despacito?
¿Qué se hace con los pedacitos de mente que quedan diseminados entre el pasto del alma?
¿Qué se hace con el amor después de que ama? ¿Donde va?
Donde va el dolor, donde la tristeza, donde el dolor, donde los jirones de piel arrancados con presteza y desinterés. ¿Dónde van? Van donde van, donde la tristeza se une con los sueños y las pesadillas duermen en la ignorancia del mundo que gira alrededor del dolor. ¿Donde va lo antedicho? ¿Va donde mueren las personas? ¿Va donde sufren los muertos? ¿Va donde se acaba el cenit? ¿Va a los atrios de la iglesia cuando las personas se abrazan y se felicitan en bautismos y casamientos? ¿Donde va? ¡Donde habla! Donde habla...no habla. Los pedazos de persona. Mueren.

jueves, 20 de abril de 2017

Era así...

Cuando ella lo besaba...el la miraba con esa mirada penetrante y oscura, como si fuera a robarle el alma de un suspiro. Si la luna y el toro pudieran amigarse en lugar de compartir ese amor desenfrenado que los impulsa a la muerte, las cosas serían diferentes. Era así...de pronto, como se van las piernas lejos del cuero , mientras el paisano carnea y separa la carne de la grasa...así eran sus besos. Cuando ella lo besaba, sus besos lo separaban. Separaban su grasa de su sangre, de su piel, de su alma, lejos de su espíritu, y, amarrocando emociones, ¡se iba!...dejándolo solo, valga la redundancia. Cuando la besaba, sus besos los armaban. Desarmándolos primero, carnéandolos. Ponían sus besos y el ternero inocente, boca abajo, dejaba hasta la última gota de su joven sangre...así eran sus besos.

domingo, 16 de abril de 2017

Se apaga la belleza

Cuando se apaga la belleza, las nubes brillan de hermosura.
¿Cuándo se apaga la belleza? Cuando se paga. Si duele se apaga.
¿Si brilla?...Si, brilla. ¿Ama? Ama.

sábado, 15 de abril de 2017

La canilla dejó de gotear

Malena se despertó. Hacía frío. Tenía los pies descalzos. Su cuerpo tiritaba de frío y placer de tener frío, mientras el agua golpeaba contra las baldosas de ajedrez amarillo y rojo. Se tropezó. Logró alcanzar la bendita canilla, aspiró una bocanada de aire, mientras pensaba en su pie dolorido. Cerró la canilla que, consecuentemente, dejó de gotear. Cada punto de agua sobre las baldosas se transformó en una delicada textura húmeda. De pronto, la canilla dejó de gotear y más tarde sobre sus párpados caídos cayó el sol de la mañana. Se había quedado dormida. Mientras la canilla dejaba de gotear, Malena se olvidó de acordarse. La canilla dejó de gotear.

miércoles, 29 de marzo de 2017

¿Cómo te dijera?

¿Como te dijera?...las rosas rojas sin vos se tornan amarillas. La poesía candente se enfría. El café caliente en la mañana se vuelve insípido y frío.
En fin... espero me entiendas...quisiera contar con vos. No hasta uno ni hasta dos ni hasta tres. Sino contar con vos. Contar con la entereza de tus palabras, con la paz de tu mirada. Contar con vos. Con la belleza de tus delicadas manos interminablemente generosas en todo el amplio sentido de la palabra. Quisiera contar con tu pelo, con cada uno de tus cabellos. Quisiera contar contigo...

miércoles, 5 de octubre de 2016

Expiró

¿Dónde están las putas?, pregunta Juanjo, y la pregunta queda sin respuesta. Se sube al patrullero, esa fría noche de otoño, y le repite la pregunta a su compañero. Entonces, arranca el motor y salen a dar vueltas por la ruta, con otros tres compañeros que estaban en el asiento trasero del vehículo. 
En eso ven a lo lejos una niña maquillada como una mujer, con un escote pronunciado y una falda demasiado corta para un clima tan frío como el que había en ese momento. Estaba cansada, se le notaban las ojeras, el rimmel corrido, producto de algunas lágrimas provocadas por el frío o el maltrato. Pero la noche había estado bastante floja. Los policías le hacían señas. Decidió hacer unos pesos más, para que su patrón no la rete. Se subió al patrullero tiritando de frío.

Juanjo y sus amigos, empezaron a besarla, mientras ella sólo fingía sentir placer. Después de usarla y divertirse un rato, le ofrecieron un poco de cocaína. Ella aspiró una línea para sentir que no sentía. Ellos siguieron entreteniéndose con sus pechos y su entrepierna. Hasta que empezó a convulsionar, y no de placer. Viendo los efectivos que no respondía ya a nada, la pensaron muerta. Y Juanjo, desesperado, trató de reanimarla, y en un arrebato de cordura, pensó en su hija de 14 años. Horrorizado al darse cuenta de lo que habían hecho, simplemente la dejó entre la hierba del costado del camino. Sus amigos, acostumbrados a tales hazañas, le dijeron:- ¿querés volver a ver a tu familia?, grabale "puta" en el lomo. Juanjo se dio cuenta de que hablaban enserio, tomó una navaja, y mientras lloraba de impotencia, grabó cada letra de la infame palabra. Luego la puta expiró.


miércoles, 14 de septiembre de 2016

LA GORDA

Ella, la gorda. Medía 1,50 y con suerte y un par de tacones. Pesaba alrededor de 75 kilos. Sus gruesos lentes no le impedían ver a sus compañeros de la universidad reírse disimuladamente cuando ella pasaba corriendo apurada para entregar un parcial. La ortodoncia le lastimaba los labios del lado interno. Además, tenía un grave problema de acné.

Sin embargo, como era pechugona, decidió apechugarle a la vida. Decidió que iba a obtener ese título, que iba a bajar esos 25 kilos, que iba a bajarse de sus tacos, para aceptar ese metro cuarenta y tanto con los que la había premiado la vida. Además, juntó el dinero para ir al consultorio de ese usurero ortodoncista y terminar de pagarle el tratamiento. El acné se fue como resultado de una larga espera en el dermatólogo y varias pastillas después, su piel brillaba de luz.

Obviamente eso demandaba tiempo y paciencia. Pero la admiración no es gratuita en este planeta, de modo que ella tenía tiempo para desafiar al destino. Mientras, pensaba en el dulce sabor de la venganza tácita de demostrarse a si misma y a sus compañeros, que se arrepentirían de haberla llamado gorda entre otros calificativos.

De manera que, finalmente, el tiempo le dio la razón. Compró unos hermosos patines, se subió a ellos y no dejó de patinar hasta que bajó todos esos kilos. Estudió duramente noches enteras, mientras los piolas de la clase salían a tomar cerveza y fumar o bailar. De modo que, 10 años después, a los 25 años, ella obtuvo su título de Analista en Sistemas, y, demás está decirlo...era la más bonita de la clase.

Se olvidó del sabor de la venganza tácita. Al fin y al cabo, los árboles extienden sus ramas hacia el cielo, sin importarles la suerte de las tristes y aburridas florcitas.

lunes, 12 de septiembre de 2016

PALABRA

Una palabra palabritera despalabrábase por la escalera, pobre palabra palabritera despalabrándose por la escalera...

EL LOBO Y CAPERUCITA

     

      Había una vez, una loba embarazada que estaba esperando quintillizos. Un tiempo más tarde, la loba dio a luz cinco hermosos lobitos detrás de una escoba, porque no tenía dinero para pagar la cuenta del sanatorio.
      A pesar de su pobreza, los lobitos eran felices, jugaban entre ellos, tomaban la teta, correteaban entre los demás lobos de la manada...pero un día ocurrió lo inesperado...un cazador furtivo mató a mamá loba y a cuatro de los lobitos, quedando solo un lobito llamado Pepe con vida. Este pequeño lobito, tuvo que ganarse su vida sólo, empezó a trabajar en una fábrica de fardos de pasto para cabras a la tierna edad de 7 años. Debía realizar duras tareas, como por ejemplo, cosechar gramilla y cargar pequeños fardos en su espaldita.
      Un día, a los 14 años, mientras descansaba a la sombra de un algarrobo, sintió un hambre atroz, le ardía el estómago, porque no tenía dinero para comprar comida, dado que su jefe no le había pagado los últimos dos días de trabajo.
      Entonces, justo vio una linda niña con una canasta que exhalaba aroma a tarta de manzanas caliente, tortas fritas, sándwiches de jamón crudo y queso cheddar, y por si fuera poco, divisó la tapa de una botella de jugo de naranja asomando de la primorosa canastita. De modo que, vencido por la tentación, puso su mejor cara de bondad y saludó a la nena, preguntándole donde iba. Caperucita (que así se llamaba la niña, porque llevaba un abrigo con caperuza) le respondió que iba a la casa de su abuela, cerca del monte, a llevarle una canastita con algunas comidas que su madre le enviaba. El lobo abrió los ojos grandes al escuchar esto, y se le hizo agua la boca, de manera que rápidamente le dijo a la pequeña:
"- ¿Quieres que te muestre un camino más corto para llegar a la casa de tu abuelita?". Y la niña respondió que si, por lo que Pepe se alegró muchísimo y procedió a mostrarle el camino más largo hacia la casa de la ancianita, tomando el el más corto. La idea del lobo era llegar antes a la casa de la viejita y esperar a Caperucita detrás de la puerta con el objetivo de robarle la canasta para comer tan aromáticos alimentos.
     De modo que el lobo llegó antes que Caperucita a la casa. Vio a la abuelita acostada en la cama, y viendo en su rostro una palidez mortal, se asustó mucho y, tomándola en brazos, la escondió en el ropero para que Caperucita no se asustara al llegar y ver a su amada abuela muerta. También pensó que la niña se preocuparía al ver que su abuela no se hallaba en la cama, por lo que, sacando un camisón limpio del cajón de la abuela, un gorro y un par de anteojos, se disfrazó y se acostó en el lecho de la ancianita.
   Cuando llegó Caperucita, lo miró con ojos descreídos y empezó a hacerle muchas preguntas bastante obvias. El lobo creyó que la pequeña lo estaba sobrando, de modo que, sin miramientos, le sacó la canastita y empezó a comer todo lo que en ella había. La cándida Caperucita comenzó a gritar desesperadamente, llamando la atención de su padre, un leñador que trabajaba en aquel bosque. El papá de caperucita, al escucharla, corrió rápidamente hacia la casa de la viejita. Caperucita, que finalmente se había percatado de que su abuela era en realidad un lobo, le mintió a su padre diciéndole que el lobo se había comido a la abuelita. Finalmente, el leñador, en un ataque de ira, habrió el vientre del pobre Pepe con su hacha, matándolo, sólo para darse cuenta de que en su vientre sólo habían pasteles y jugo de naranja. Seguidamente, el cadáver de la abuela, vencido por la gravedad, empujó la puerta del ropero y cayó al suelo. El leñador, con las manos sucias de sangre inocente, se sintió decepcionado por la caprichosa Caperucita. Esa noche, la mentirosa niña se fue a dormir sin postre. Y Colorín, colorado, este cuento se ha terminado.

jueves, 7 de julio de 2016

Oasis de Tristeza

Cuando lloro, cuando me deprimo, 
Cuando ya la vida no me alcanza para meter tanto dolor, 
Me refugio en mi oasis personal de lágrimas. 
Ahí nadie me molesta. 
En la noche, en algún rincón de la casa, 
Lloro hasta quedarme dormida, 
Como lloran los perros abandonados. 

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Cuando la vida me abandona una vez más,
Como a un par de zapatos viejos, 
Me refugio en mi oasis de tristeza.

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Ahí nadie me molesta.
Ahí no entra más nadie,
Ahí, en mi kermés de fantasmas y aparecidos,
Ahí lloro, sola, sin nadie
                               que 
me 
              moleste.

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